SEO, AEO y GEO: qué sabemos hasta ahora sobre aparecer en buscadores y respuestas de IA

Durante las últimas semanas he estado leyendo bastante sobre SEO, AEO, GEO y sobre cómo están apareciendo empresas, marcas y páginas web dentro de respuestas generadas por herramientas como ChatGPT, Perplexity, Gemini o las funciones de IA de Google.

Parte de mi interés viene de algo bastante práctico. Llevo tiempo trabajando el SEO de Vikingia, revisando Search Console, viendo qué páginas empiezan a posicionarse y haciendo pruebas con contenidos muy distintos entre sí. Al mismo tiempo, cada vez utilizo más herramientas de inteligencia artificial para buscar información, comparar opciones o investigar determinados temas.

Y ahí aparece una pregunta bastante lógica: si cada vez hacemos más consultas directamente a una IA, ¿qué hace que unas empresas, páginas o fuentes aparezcan en esas respuestas y otras no?

El problema es que, cuando empiezas a buscar información, aparecen enseguida muchas siglas, consejos, herramientas y afirmaciones que a veces parecen más seguras de lo que realmente son.

Por eso preferí hacer el ejercicio al revés: revisar primero qué dicen las propias plataformas, después mirar estudios que expliquen cómo han obtenido sus datos y, a partir de ahí, intentar ordenar lo que sabemos, lo que parece tener relación y lo que todavía sigue bastante abierto.

No pretendo que esto sea una guía definitiva. Las plataformas cambian, las herramientas cambian y los estudios disponibles todavía son recientes.

Es simplemente lo que he podido sacar en claro hasta ahora.

SEO, AEO y GEO no son exactamente lo mismo

El SEO es el terreno más conocido. Busca que una página pueda ser encontrada, entendida y mostrada por un buscador ante determinadas consultas.

Después aparecen dos términos que cada vez vemos más.

AEO, de Answer Engine Optimization, suele utilizarse para hablar de optimizar contenidos pensando en motores que responden directamente a una pregunta.

GEO, de Generative Engine Optimization, pone el foco específicamente en motores generativos y en conseguir presencia dentro de las respuestas que estos generan.

El término GEO tomó fuerza a partir de un trabajo académico de Pranjal Aggarwal y otros autores, publicado en KDD 2024. El estudio propuso una forma de medir la visibilidad de fuentes dentro de respuestas generadas por distintos sistemas.

A partir de ahí han aparecido más estudios, herramientas y metodologías. Aun así, las fronteras entre AEO y GEO no siempre están demasiado claras.

Y quizá tampoco haga falta obsesionarse con las siglas.

A mí me resulta más útil pensar en tres preguntas:

  • ¿Puede encontrarse mi contenido?
  • ¿Puede entenderse correctamente?
  • ¿Tiene motivos un buscador o una IA para utilizarlo, citarlo o mencionar mi negocio?

Ahí es donde SEO, AEO y GEO empiezan a mezclarse.

Google no plantea un SEO completamente distinto para la IA

Google tiene documentación específica sobre funciones de IA y sitios web.

Y una de las cosas que más me llamó la atención al revisarla es precisamente lo poco espectacular de sus recomendaciones.

Google no habla de un marcado mágico para aparecer en AI Overviews. No plantea crear una segunda versión de la web pensada únicamente para inteligencia artificial. Tampoco pide un archivo especial o un supuesto “schema para GEO”.

Lo que sigue recomendando es bastante reconocible para cualquiera que haya trabajado SEO: contenido útil, web rastreable, buena estructura, enlaces internos y una experiencia pensada para personas.

De hecho, Google indica que las buenas prácticas de SEO siguen siendo relevantes para sus funciones de IA. Para que una página pueda aparecer como enlace de apoyo en AI Overviews o AI Mode, debe poder indexarse y ser apta para mostrarse en Google Search. No hay requisitos técnicos adicionales.

Eso no significa que todo siga exactamente igual.

Antes pensábamos principalmente en conseguir una posición dentro de una página de resultados. Ahora una página también puede terminar sirviendo como fuente dentro de una respuesta construida a partir de varias búsquedas y documentos.

Google explica que sus experiencias de IA pueden usar una técnica llamada query fan-out: en vez de buscar únicamente la frase escrita por una persona, el sistema puede lanzar varias búsquedas relacionadas sobre subtemas y fuentes de datos para construir una respuesta.

Dicho de una forma menos técnica: una IA no siempre busca exactamente lo mismo que ha escrito el usuario.

Mención y cita no son lo mismo

Esta diferencia me parece especialmente importante.

Una mención ocurre cuando una respuesta habla de una marca o negocio.

Una cita ocurre cuando la respuesta utiliza y enlaza una página o dominio como fuente.

Imaginemos que alguien pregunta por herramientas para gestionar redes sociales. Una IA puede mencionar Metricool dentro de la respuesta sin enlazar a su web. Eso sería una mención.

También puede utilizar una guía de Metricool como fuente y enlazarla. Eso sería una cita.

Incluso podría mencionar la herramienta y citar a una página de terceros que habla de ella.

Por eso medir la visibilidad en IA no es exactamente lo mismo que mirar una posición en Google. Puede haber presencia de marca, presencia como fuente o ambas cosas a la vez.

¿Influye seguir posicionando bien en Google?

Los datos que he encontrado apuntan a que sí, pero no de una manera automática.

Ahrefs publicó un análisis de alrededor de un millón de AI Overviews y 1,9 millones de citas. Encontró una relación positiva entre posicionar mejor de forma orgánica y acabar citado, aunque no una relación perfecta.

En una actualización posterior, realizada sobre 863.000 resultados y cuatro millones de URLs citadas, Ahrefs observó que alrededor del 38 % de las URLs citadas en AI Overviews también aparecían entre los diez primeros resultados orgánicos para la misma consulta.

Para mí, este dato es interesante por dos motivos.

Por un lado, confirma que seguir trabajando SEO tiene sentido.

Por otro, indica que estar fuera de las primeras posiciones no significa automáticamente quedar fuera de una respuesta generativa.

Pero conviene no sacar más conclusiones de las que permiten esos datos. Son análisis de Ahrefs sobre Google AI Overviews, no una lista de factores oficiales de Google ni una fórmula para lograr citas.

Las menciones de marca parecen tener relación con la visibilidad

Otro estudio de Ahrefs analizó 75.000 marcas y encontró que las menciones de marca en otras páginas web tenían una correlación alta con la visibilidad en AI Overviews: 0,664.

La palabra importante aquí es correlación.

No demuestra que conseguir menciones haga que una IA empiece a recomendar automáticamente un negocio. Puede ocurrir que las empresas más conocidas reciban más menciones y, al mismo tiempo, aparezcan más en respuestas de IA.

Aun así, me parece un dato que encaja con algo que ya tenía sentido antes de hablar de GEO: una empresa no existe en Internet únicamente dentro de su propia web.

Medios, páginas especializadas, vídeos, perfiles profesionales, comunidades, directorios o referencias de terceros también construyen contexto sobre una marca.

Y ese contexto puede terminar formando parte de la información disponible para estos sistemas.

¿Y los backlinks?

Aquí tampoco parece haber una ruptura total con el SEO tradicional.

Los estudios de Ahrefs encuentran relaciones positivas entre métricas relacionadas con enlaces y visibilidad en IA, aunque en su análisis de marcas esas relaciones eran menores que las asociadas a menciones de marca.

Los enlaces siguen ayudando a descubrir páginas, a comprender relaciones entre sitios y a construir relevancia dentro de la web. Eso ya es útil por sí mismo.

Lo que no tenemos es una fórmula del tipo: cierto número de enlaces equivale a cierto número de menciones en una IA.

Datos estructurados, Google Business Profile y otras dudas habituales

Los datos estructurados siguen teniendo sentido cuando describen correctamente un contenido o permiten optar a determinados resultados enriquecidos.

Pero Google es clara en un punto: no hace falta añadir un marcado especial para aparecer en sus funciones de IA.

Implementar schema correctamente puede ser útil. Venderlo como un interruptor que activa la visibilidad en AI Overviews, no.

Con los negocios locales ocurre algo parecido. Google indica que productos como Merchant Center y Google Business Profile pueden ayudar a que información sobre productos, servicios y negocios locales esté disponible también en sus respuestas de IA.

Eso no permite afirmar que tener más reseñas provoque directamente más citas o más presencia en respuestas generativas.

Las reseñas importan por muchos motivos: SEO local, confianza, información disponible para una persona que está valorando una empresa. Pero no he encontrado evidencia suficiente para convertirlas en una promesa de visibilidad en IA.

Entonces, ¿qué haría hoy una pyme?

Empezaría por observar.

No hace falta montar una gran auditoría desde el primer día. Bastaría con pensar en preguntas que podría hacer un cliente y probarlas de vez en cuando en varias herramientas.

  • ¿Qué empresas de reformas trabajan en Gran Canaria?
  • ¿Qué opciones tengo para automatizar procesos en una pequeña empresa de Canarias?
  • ¿Qué agencia de marketing trabaja con pymes en Las Palmas?
  • ¿Cuánto cuesta instalar aire acondicionado en una vivienda en Telde?

Después probaría esas preguntas en Google, ChatGPT, Gemini y Perplexity.

No solo para ver si aparece el negocio propio. También para observar qué otras empresas aparecen, qué páginas se citan, qué directorios se repiten o qué tipo de contenido parece servir de apoyo.

Una hoja de seguimiento sencilla puede ser suficiente al principio:

Pregunta Herramienta ¿Aparece mi negocio? Otras empresas Fuentes citadas
Empresa de reformas en Gran Canaria ChatGPT Sí / No Empresa A, Empresa B Directorio X, medio Y
Automatización para pymes canarias Perplexity Sí / No Empresa C Artículo Z
Agencia de marketing en Las Palmas Google Sí / No Empresa D Web D, perfil local

Repetir estas consultas cada cierto tiempo no sustituye una herramienta profesional ni convierte una muestra pequeña en una verdad general. Pero permite empezar a entender qué información está encontrando cada sistema sobre un sector.

También hay señales de que esta medición irá ganando peso. Microsoft tiene una vista de AI Performance en Bing Webmaster Tools para revisar cuándo un sitio aparece citado en respuestas de IA. Semrush y Ahrefs ofrecen sistemas de seguimiento de menciones y citas con metodologías propias.

Algo que intentaría evitar: escribir para una IA

Aquí tengo más dudas que certezas, pero hay algo que personalmente evitaría.

No convertiría toda la web en párrafos artificiales intentando que una IA pueda resumirlos.

Si para facilitar una supuesta optimización GEO terminamos creando textos genéricos, repitiendo definiciones o escribiendo pensando más en una máquina que en quien visita la página, probablemente empeoraremos algo que ya funcionaba.

Google sigue insistiendo en contenido pensado primero para personas.

Y, al menos desde mi punto de vista, una página que explica bien algo, aporta experiencia real, responde preguntas concretas y deja claro quién está detrás también resulta más fácil de interpretar para una máquina.

No creo que ambas cosas tengan por qué enfrentarse.

Con qué me quedo

Después de revisar documentación de Google, OpenAI, Perplexity, Microsoft, trabajos académicos y estudios publicados por herramientas del sector, no veo todavía dos mundos independientes.

Veo una evolución de la forma en la que encontramos información.

El SEO continúa ayudando a que una fuente pueda ser encontrada y entendida.

La búsqueda generativa añade otra posibilidad: que esa información termine formando parte de una respuesta construida a partir de varias fuentes.

Habrá técnicas nuevas, herramientas nuevas y seguramente prácticas que hoy todavía no conocemos.

Pero tendría cuidado con cualquier afirmación demasiado rotunda sobre cómo “posicionar en ChatGPT” o cómo “dominar el GEO”.

Las plataformas cambian. Los estudios disponibles muestran sobre todo relaciones, no causas demostradas. Y ninguna de las grandes plataformas publica una lista completa de señales que permita construir una receta.

Por eso, de momento, prefiero observar, probar y medir.

Y seguir haciendo algo bastante parecido a lo que ya intentaba hacer antes de conocer todas estas siglas: publicar cosas que puedan resultarle útiles a alguien.


Fuentes principales consultadas